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Por Virgilio Toledo López
A “fulano de tal” le están haciendo una investigación sobre la construcción de su casa, porque dicen que le hicieron una denuncia anónima. A “ciclano” lo están investigando en el trabajo porque dicen que le hicieron una denuncia anónima, a “esperancejo” lo tienen detenido porque dicen que le hicieron una denuncia anónima acusándolo de negociante clandestino. Esto que parece una letanía se ha hecho realidad alrededor nuestro.
Muy mal tienen que estar las instituciones estatales para regir, en no pocas ocasiones, su actuación, basándose en algo tan mezquino, oscuro y falto de transparencia como es el caso de las denuncias anónimas; muy mal tiene que estar la eticidad de un proyecto político-social para que sus instituciones actúen producto de la delación, que en esencia es la actitud que rige este tipo de modus operandi. |
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