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Por Juan Carlos Fernández
Tengo la certeza de que cuando afirmo esto, muchos estarán de acuerdo conmigo, pues solo el nombre desborda la idea de una simple revista y evoca la siempre difícil tarea de brindar herramientas para uno de los desafíos mayores que se nos presentan hoy a los cubanos de todas las orillas; esto es, volver a ser una nación donde quepamos todos, con nuestras luces y sombras, nuestras virtudes y limitaciones. Tamaña tareíta que se impusieron estos buenos cubanos.
Y es que no se trata tan solo de ofrecer las herramientas que mencioné, sino de saberlas dar sin que con esta acción se violente la libertad del destinatario(a). Ofrecer, nunca imponer. |
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