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Por Karina Gálvez
Llegamos y nos miramos. Solo un pasaje solitario donde una vez compartimos con amigos unos helados, refrescos y cervezas. Dicen que hace tiempo es así pero uno no va todos los días a un lugar como ese.
De todas maneras, a lo mejor es mejor que no sea un lugar de mucho comercio. Como Cristo expulsó a los mercaderes abusadores y tramposos que comerciaban con asuntos de fe… y somos el país de los absurdos extremos, alguien pensó que eso significaba que los que fueran a admirar la imponente escultura de mármol de Gilma Madera, no debían “entretenerse” en tomar helados que otros comerciaban a precios altos. |
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