|
Por Luis Cáceres
Soy un pinareño que hace sesenta años tenía catorce, edad suficiente para recordar los tiempos que viví entre campesinos donde nací y también entre habaneros, pues La Habana fue el lugar donde vivió mi padre por más de treinta años, hasta 1970 que abandonó el país. Quisiera compartir con esos habaneros que hoy peinan canas, algunos recuerdos nostálgicos de la época que viví en aquella Habana junto a mi padre.
Amigo contemporáneo: ¿recuerdas La Habana nocturna con sus luces y anuncios lumínicos, que la hacían más bella de noche que de día?, donde no se iba la electricidad, ni faltaba el agua, que cuando para minimizar un hecho se decía: “¡Más grande es La Habana y se barre to´ los días!”. Así era de limpia nuestra capital.
Alguien me dijo una vez que con solo 8 centavos conocería una buena parte de ella con sus municipios. |
|