ÚLTIMA HORA

El Centro de Estudios Convivencia fortalece sus actividades de formación


Por Yoandy Izquierdo Toledo

Participantes en el encuentro de formación en Santa Clara. Foto del archivo de Convivencia.
 

En la sociedad civil cubana actual y ante los nuevos escenarios nacionales e internacionales que se presentan, parecen definirse, cada vez más aceleradamente, los roles de los diferentes grupos que la componen. En este sentido el Centro de Estudios Convivencia se presenta como un espacio para la formación ética y cívica del hombre y la mujer cubanos como personas libres y como ciudadanos responsables y democráticos. Esta ha sido la línea fundamental del Proyecto Convivencia desde su fundación hace ya ocho años.

Desde la inauguración del Centro de Estudios Convivencia en Pinar del Río, el 12 de septiembre del presente año, con el “Itinerario de pensamiento y propuestas para Cuba”, se han desarrollado varias actividades en el área educativa y de formación. A continuación relacionamos algunas de las más importantes ocurridas en los últimos meses.

Taller sobre el papel de la Iglesia en la sociedad cubana
El pasado 30 de octubre de 2015, la iniciativa “Candidatos por el cambio” con sede en la capital habanera, invitó al Centro de Estudios Convivencia para la animación del taller de formación que realizan mensualmente. En esta ocasión el tema seleccionado fue el papel de la Iglesia en la sociedad cubana actual después de la tercera visita de un Sumo Pontífice a la Isla.

Allí el Centro, en la persona de su director Dagoberto Valdés, ofreció su visión sobre la reciente visita del Papa Francisco, sus contenidos y aplicación a la realidad cubana; destacando como cuatro temas fundamentales de sus discursos y homilías: el servicio a la persona humana, la cultura del encuentro y el diálogo, la unidad en la diversidad y la amistad social; ingredientes necesarios para que logremos la tan anhelada convivencia pacífica y civilizada que necesitamos.

El taller devino espacio propicio para que, desde la posición comprometida de un laico católico que vive en Cuba y conoce su Iglesia, se analice el papel de esta milenaria institución como uno de los protagonistas en el camino hacia la transición en Cuba.

El clima del taller, con alrededor de una docena de participantes, permitió el debate sosegado y ameno que edifica, llama a las cosas por su nombre y permite, sin ataques ni descalificaciones, entrenarnos en la diversidad.

Visita del Centro de Voluntariado de Lublin
El Centro de Voluntariado de Lublin, Polonia, en las personas de su responsable principal, el sacerdote Mieczysław Puzewicz y dos de las voluntarias, visitó Pinar del Río durante todo el sábado 31 de octubre. En esta ocasión se encontraban en Cuba para desarrollar entre los días 5 y 8 de noviembre de 2015, en Santa Clara, el Congreso Cristiano de las Iniciativas del Voluntariado. Evento que fue presentado como una oportunidad para renovar y fortalecer la cooperación entre la sociedad cubana y polaca.

Luego de la fraternal bienvenida habitual, por la fe que nos une y la amistad con el Proyecto desde hace muchos años, compartimos las experiencias vividas en la reciente visita del Papa Francisco a Cuba, las nuevas oportunidades y dificultades que vive el pueblo cubano y por su parte fueron presentados los principales temas que los hacen venir a Cuba para preparar su Congreso: las fuentes evangélicas del voluntariado, la presentación del voluntariado como un camino hacia la “civilización del amor” y la visión del voluntariado como una expresión del cuidado particular de la Iglesia hacia la población excluida socialmente (las personas sin techo, los enfermos, los refugiados, los prisioneros, los pobres, etc.).

Agradecemos su visita cordial a este equipo del extremo más occidental de Cuba, al tiempo que nos alegramos y les felicitamos por tan noble tarea evangelizadora y en función de elevar la dignidad humana.

Educación ética y cívica: eje central del Centro de Estudios Convivencia
La educación ética y cívica es la principal tarea del Centro de Estudios Convivencia. Consideramos que ella constituye la verdadera solución para la crisis de valores en la sociedad cubana actual producida por el daño antropológico, el déficit de la asignatura de Moral y Cívica y la disfuncionalidad de la familia.

Hasta la fecha, y desde septiembre pasado, además de las habituales tertulias de formación ciudadana que se desarrollan todos los martes con una gran diversidad de temáticas; han tenido lugar dos encuentros de formación en diferentes provincias.

El primero fue desarrollado en La Habana animado por quien escribe estas líneas, el 16 de octubre, con ocho miembros del equipo de trabajo que coordina Aida Valdés. En esta jornada, para comenzar a impartir el Curso No. 3, “Vivimos en sociedad”, del libro “Ética y Cívica: Aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad”, de Ediciones Convivencia. Este manual para alumnos y profesores, constituye el primer libro de ética y cívica realizado en Cuba de manera independiente desde 1947.

El segundo tuvo lugar en Santa Clara, del 6-8 de noviembre, con la participación de 11 personas: ocho hermanas de la compañía de Santa Teresa de Jesús en Cuba (cinco nicaragüenses y tres cubanas) y tres laicos católicos de la provincia de Villa Clara. Fue animado por los miembros del equipo de Convivencia Karina Gálvez y Yoandy Izquierdo. El objetivo de este encuentro fue impartir los diez temas que componen el Curso No. 1 “Somos personas”, del mencionado libro de Ediciones Convivencia.

La calidad de ambos encuentros, la cercanía tanto del proyecto habanero, como de la comunidad teresiana en Cuba, la avidez de los participantes y el respeto mutuo, han hecho de estos dos momentos, actividades importantes que rememoran los tiempos del extinto Centro de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis de Pinar del Río, que cumpliría este año su 22 aniversario.

No obstante, con los nuevos protagonistas, y en los nuevos escenarios, en ambos encuentros, tanto los animadores, como los participantes, se encuentran muy satisfechos por haber cumplido sus objetivos de hacer más consciente la necesidad de un proceso de formación ética y cívica desde los valores cristianos, que son nuestra inspiración; y de empoderar a los participantes para que puedan, a su vez, contar con las herramientas óptimas para animar estos cursos con otros participantes. Este último objetivo permite que tenga lugar el proceso que llamamos “formación de formadores” o “generación de multiplicadores”.

El Centro de Estudios Convivencia se encuentra satisfecho con el programa de actividades realizado desde su fundación en septiembre pasado, y recuerda cada vez más, que de nada sirve lamentarse constantemente por lo que vivimos, si no intentamos mejorarlo; aunque a veces sintamos, como decía la Madre Teresa de Calcuta: “…que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.”

Yoandy Izquierdo Toledo (Pinar del Río, 1987).
Licenciado en Microbiología.
Máster en Bioética por la Universidad Católica de Valencia y el Centro de Bioética Juan Pablo II
Miembro del Consejo de Redacción de la revista Convivencia.
Responsable de Ediciones Convivencia.
Reside y trabaja en La Habana.