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Periódico Granma con el discurso de Raúl Castro ante la Asamblea Nacional
Por Dagoberto Valdés
El discurso del Presidente del Consejo de Estado de Cuba ha sido un rosario de malas noticias para los cubanos y cubanas: “El año 2010 será difícil y se mantendrán las restricciones financieras derivadas de la crisis.”
“Se han reducido las retenciones de pago en más de un tercio”. Nada más, al terminar un año en que se congelaron las cuentas de las empresas extranjeras.
Para el resto de los dos tercios de socios hay también malas noticias: se honrarán los compromisos hasta el último centavo, pero “en correspondencia con las posibilidades de la economía.” La misma que está colapsada de productividad, eficiencia y liquidez.
La solución de sustituir las importaciones con producciones nacionales son solo “a mediano plazo”, esto significa comúnmente entre 3 y cinco años o más. Otra: la introducción de nuevos impuestos, “herramienta a la que tendremos que habituarnos en poco tiempo.” Mediano plazo para aquello, en poco tiempo esto.
“Dificultades y manifestaciones de favoritismo” en la distribución de tierras en usufructo, son igualmente reconocidas. Solo se han podido repartir el 54 % de estas tierras ociosas prestadas. La propuesta para “reorientar la fuerza de trabajo excesiva en sectores presupuestados y empresarial” es precisamente el desmonte de estas tierras ociosas llenas de marabú.
“Bajo nivel de productividad existente” y “el tema del empleo” será una de las prioridades del próximo año. Esto acompañado de que “en la mayoría de los casos los resultados han estado lejos de las expectativas que esperábamos, en primer lugar, por factores subjetivos, entre ellos desorganización y la resistencia pasiva de los cuadros intermedios a cambiar de mentalidad, que sabemos es lo más difícil.” ¿Esto se podrá cambiar para el año que viene o será también a mediano o largo plazo?
Parece ser que las fechas significativas para estar con la familia y descansar serán otra vez erradicadas del calendario feriado en sectores como las construcción haciendo referencia a la zafra azucarera: “Se mantuvo la perniciosa práctica de pases masivos de los constructores en fechas significativas como fin de año, El Día de las Madres, el 26 de julio y los carnavales…”. ¿Se acuerdan cuando se abolió el feriado de la Navidad en 1969 por razones de la zafra?
Algo bueno y malo: “Estoy convencido de que no hay malos colectivos, en todo caso, jefes no convencidos ni comprometidos con el papel que les corresponde.” “Ha habido un deficiente trabajo con la masa de constructores, no se les ha razonado oportunamente y con la debida profundidad, no se han atendido con prontitud sus planteamientos y tampoco solucionado buena parte de sus problemas. No nos llamemos al autoengaño, es necesario romper la barrera psicológica que nos impide avanzar en esta y en otras áreas de nuestro quehacer cotidiano…”. No olvidar que esto se dice a 51 años de tiempo para rectificación de estos y otros errores. ¿Por qué pensar que se van a remediar en 2010, en dos años o a mediano plazo?
A los diputados que tuvieron la honestidad de plantear dudas en cuanto a la velocidad y profundidad de los cambios que tenemos que introducir en el funcionamiento de la economía en aras del fortalecimiento de nuestra sociedad socialista…” El general presidente expresó textualmente: “En este sentido, me limito, por ahora, a expresar que, en la actualización (sic) del modelo económico cubano,… no puede haber espacio para la improvisación y el apresuramiento.”
Queda claro que no podemos enterarnos de todo, que solo se trata de una actualización del mismo modelo cubano, y de que, ni siquiera eso, que se ha intentado hacer muchas veces en 50 años, será rápido.
En cuanto a la cuestión racial y de género, dijo que “personalmente considero que es una vergüenza el insuficiente avance en esta materia en 50 años de Revolución”
Es justo decir que, no obstante todo lo anterior, algo bueno se declaró: una vez más la disposición a mejorar las relaciones con Estados Unidos. Sin embargo por ninguna parte escuché ni leí que había la misma intención de mejorar las relaciones con las personas diferentes dentro del propio pueblo cubano.
¿Cómo se puede estar dispuesto a normalizar las relaciones con los adversarios históricos y no se admita el más mínimo diálogo con los compatriotas que piensan y actúan diferente?
Nada o casi nada en este discurso de fin de año alimenta la esperanza. ¿O quizás sea el todo lo que sí la aliente?
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(Todas las citas fueron tomadas de la versión oficial del discurso publicada en el periódico Granma del lunes 21 de diciembre de 2009, p. 2, 3 y 4)
 El muro contra "Convivencia" en el patio de Karina Galvez
por Jesuhadín Pérez Valdés
El muro ha sido un éxito.
Si fuera una iniciativa nuestra para que el mundo nos viera,
ellos hubieran inventado una resolución para derribarlo.
Por Jesuhadín Pérez.
Los muros no solo sirven para dividir. Bien utilizados son interesantes. Basta un poco de pintura y la tapia puede convertirse en una página en blanco, en un lienzo, en un instrumento donde desahogar nuestras esperanzas. Un patético muro puede cambiarse hasta el punto de convertirse en un lugar simbólico y sagrado; o en un arma. El secreto está en saber transformarlo. En buscarle el lado bueno, la utilidad.
El muro del patio de los Gálvez no es el único muro que ha dividido la humanidad, pero sí el más joven. Todavía no desteta y ya habla. Primero de autoritarismos, despotismos e injusticias. Al pobre no le habían enseñado otra cosa. El muro siempre es un muro, como el burro un burro, o el cactus un cactus… no hay remedio. Un burro no puede ser un corcel, ni un cactus un rosal. Al pobre muro le toco ser el símbolo de la represión. Y habló. Fue un discurso dramático. Incendiario. Lleno de malas palabras. Cuarenta y ocho horas después le habíamos domesticado. Al menos del lado nuestro. Pasó de instrumento de tortura a ser un medio de expresión. Ahora se ve distinto. Mucho más elocuente.
Lo que era un límite a la libertad, ahora es el mural de nuestras aspiraciones. La gente pinta y escribe lo que quiere y lo que siente. Ya no parece un muro, sino un bloguer. Esta llenándose de frases cortas. De símbolos.
Todos pintan. Todos vienen a ver. Todos leen lo escrito y lo implícito. Todos piensan… es mil veces más contundente que un editorial. Y lo más curioso, no lo hicimos nosotros. Lo hicieron ellos para nosotros. Éramos insignificantes, ahora el mundo entero nos mira atentamente. Por el muro. Un muro que ahora es “nuestro muro”. Y que sirve para decir lo que antes no decíamos. ¡Creo que ya hasta nos gusta! ¿Qué sería de nosotros sin este muro? ¿Quién de nosotros habría escrito frases tan atrevidas y enormes en un papel? Ahora miren.
Es versátil. Inmediato. Y sobre todo enorrrrrme. El mundo entero lo está viendo desde sus butacones. Y, no solo eso, en la medida que se corre la voz más gente se interesa en él. Los que por cuestiones de distancia no pueden verlo, llaman a Karina y le piden que por favor se lo describa. Después que ella lo hace, ellos exclaman: ¡verdad que es increíble!
Jesuhadín Pérez Valdés. (1973)
Miembro del Consejo de Redacción de la revista Convivencia.
Por Virgilio Toledo
La mayor parte de las personas revisan lo que han hecho al finalizar un año, preparan una cena de Noche Buena, regalan a sus seres queridos y proyectan nuevas metas para el próximo. La mayoría de los cubanos se debaten entre la incertidumbre y el temor porque no tienen qué “echar en las cazuelas” o, a la pregunta de ¿Qué proyectos tienes para el 2010? abundan respuestas como: ninguno, irme del país, tratar de sobrevivir, “seguir en la lucha”.
Se respira, se siente, se padece el temor, ante el presente difícil y el futuro incierto por no saber adónde vamos, porque solo llegan mensajes pesimistas desde la actual administración que nos muestra como única salida ahorrar y planificar más, aunque reconocen que esto no será suficiente. ¡Imagínense cuánta zozobra!
Y por si fuera poco, “la olla sigue acumulando presión”, “ya este pueblo no aguanta más”, aumentan las manifestaciones de inconformidad, de protesta, de exigencia de responsabilidad a un poder que ha pretendido controlar y resolver todo sin lograrlo, y este responde amenazando, reprimiendo por miedo a que las personas emprendan el camino de la adultez cívica.
Ante tanta incertidumbre y temor es necesario trazarse nuevos proyectos, buscar nuevas sendas para reconstruir la civilidad, y procurar la restauración de nuestra sociedad, así como poner a funcionar las potencialidades del cubano, que no son pocas.
Cuba está en crisis en muchos sentidos. Para salir de la misma, no es suficiente ahorrar, planificar y controlar. Propongo como ciudadano tres sugerencias para revertir la situación del país:
1- Liberar la propiedad privada, la pequeña y mediana empresa.
2- Permitir la libertad de expresión, de asociación, de viajar, de información.
3- Mantener las reformas en la educación, pero hacerlo de manera gradual, desideologizarla, permitir la enseñanza privada y que los estudiantes puedan acceder a las becas que se ganen en otros centros de enseñanzas dentro y fuera de Cuba.
4- Estimular de manera real a través de subsidios la producción agrícola.
Me excedí, dije tres y me salieron cuatro propuestas, proponga las suyas como cubano y trabaje por ellas. Creo que si lo hacemos, ayudaremos para que la incertidumbre y el temor que reinan hoy en nuestra sociedad, se vayan disipando más rápido de lo que creemos.
Virgilio Toledo López. (Pinar del Río, 1966)
Ing. Electrónico, miembro del Consejo de Redacción y fundador de la revista Convivencia
 Basurero municipal de Pinar del Río
por Juan Carlos Fernández
Es patético pero cierto, vuelvo a ver lo mismo de lo mismo, demasiado tiempo ya, dirían algunos.
En la sesión de clausura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que quiere ser pero no puede, por causas internas e intestinas: El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros vuelve a proponer diálogo con los Estados Unidos de América en medio de un discurso totalmente inconexo e incoherente, pero lleno, eso sí, de apocalípticas predicciones para el próximo año. Bueno, muy bueno.
Raúl Castro solo olvida un detalle, significativo, creo yo: nos vuelve a dejar abandonados en la cuneta, una vez más. El diálogo se propone de puertas hacia fuera, lo que queda adentro, en la ínsula, pasa a un segundo, tercer, cuarto o no se sabe que numero.
Volvemos a las mismas, se mira hacia el exterior cuando se debería estar centrado en el corazón de nuestra patria, se desechan las propuestas de miles de cubanos que están dejando el alma en y por Cuba.
Muchos han dicho, entre los que me cuento, que para que todo el santo problema de la nación se solucione se debe empezar desde adentro. El gobierno ya ha ensayado, con amargas puestas en escena, soluciones que han dejado de lado las propuestas que desde adentro de la isla se han hecho y se hacen, volver a excluirlas seria repetir los errores del pasado e involucionar y retrasar un proceso de cambios, que por mucho que al gobierno cubano le duela es inevitable y ya de hecho, desde hace tiempo, ha echado a andar.
La represión que está teniendo lugar en todo el país y el levantamiento de muros de todo tipo no ayudan en nada de lo que en Cuba se está gestando, el parto lo podrán retrasar, más nunca parar.
Ojalá que no se les vaya la guagua, una vez más, al gobierno cubano…. puede que sea la última y ya no hayan confrontas.
Juan Carlos Fernández Hernández. (1965). Ex Corresponsable de la Hermandad de Ayuda al Preso y sus Familiares de la Pastoral Penitenciaria. Animador de la Sociedad Civil.

El pasado 15 de diciembre de 2009 marcó un hito en la historia del Proyecto Convivencia y de su revista.
El proyecto Convivencia tiene dos años y medio y su revista cumple dos el 15 de febrero de 2010. La difusión del mismo se ha visto afectada por nuestra ineficacia e inexperiencia para superar los obstáculos que generan la prohibición y limitación que existe en Cuba para acceder a los Medios de Difusión Masiva.
El bumerán constitutivo de los muros de exclusión, se ha puesto en movimiento y regresa trayendo olas de solidaridad entre muchos cubanos dentro y fuera de Cuba, entre muchas personas de bien que trabajan por la justicia, la paz y la prosperidad del género humano. Antes del 15 de diciembre, solo un grupo de amigos, lectores fanáticos y fieles de la antigua revista Vitral, y algunos interesados en el caso Cuba, conocían de la existencia del nuevo proyecto llamado Convivencia y de su revista. Ahora, miles de personas en el mundo saben de nuestros pequeños esfuerzos por que el futuro de Cuba sea mejor.
El mayor beneficio de este muro de la exclusión, por supuesto que no ha sido el de la publicidad, sino el de la solidaridad, el de la unidad entre cubanos que aman a su patria, el de mostrarle al mundo la verdadera naturaleza de un régimen que ha secuestrado las libertades en Cuba, el de poder ver la capacidad de este pueblo, las enormes potencialidades que tiene y que bien encausadas pueden construir muchos muros, murallas de convivencia y armonía.
Creo en la fuerza positiva de los buenos propósitos, creo en la fortaleza que tienen los muros cuando los materiales que los componen tienen la consistencia y la flexibilidad de la convivencia, creo en que toda esta difusión, no buscada, regalada por la Virgen de la Caridad del Cobre y por su hijo, será un nuevo impulso para que en Cuba se respiren nuevos aires de esperanzas, se concreten nuevos sueños y proyectos que lleven a la felicidad a este pueblo que tanto ha esperado y sufrido.
Que este año 2010 sea el año donde se construya la convivencia entre todos los cubanos sin exclusión y sin violencia, con justicia y con amor. El bumerán de esta convivencia beneficiará a todos y traerá bienestar para los cubanos, sin distinción, como lo soñó y procuró nuestro José Martí.

Por Karina Gálvez.
El poder mal empleado siempre tratará de poner muros a la libertad natural del alma humana. Y creo que puede lograrlo. Muchos cubanos han sido víctimas de los muros. Los muros en muchas formas: amenazas, cárcel, golpizas, actos de repudio, expulsiones o muros, literalmente hablando. Miedos, desidia, inmovilismos, indiferencia, ignorancia. Todo lo que frena la libertad de la persona es un muro.
Existe por lo menos una diferencia entre los muros. Unos, hay que construirlos poco a poco, en el interior de la persona. Hay que sembrarlos, cultivarlos dentro. Hacer que el miedo, la desidia o la indiferencia crezcan dentro de nuestro ser en dimensiones paralizantes, es poner muros dentro. Son muros muy dañinos porque dominan la voluntad humana y hacen que nuestros criterios de juicio y nuestras decisiones y acciones se subordinen al espacio que nos dejan. Indiscutiblemente son más efectivos para el mal porque los muros interiores no son su responsabilidad. Son responsabilidad del que se ajusta a ellos.
Tranquiliza mi conciencia y me da paz que nuestro muro tuvo que ser de otro tipo: fuera de nosotros. Para mí significa que no nos ajustamos a los de dentro. Pero resulta que los muros de afuera no son tan efectivos para quien pretende usarlos con el fin de paralizar la libertad humana. Si no hay muros dentro, los de afuera no funcionan como tales. Se derrumban ante la libertad interior. Y esos muros sí son totalmente responsabilidad del que los hace.

por Livia Gálvez Chiu
Me han dicho que detrás del muro se reparten el botín. Que detrás del muro no quieren detenerse a pensar en lo que hicieron. Que detrás del muro hacen nuevos planes: “Pondremos sombrillas en la azotea”, “¡Qué bueno está ese baño, hay que abrir otra puerta!”, “¡Ya tenemos un salón de reuniones!”
Veo que delante del muro nos repartimos los sueños y los quehaceres, la amistad verdadera crece y la repartimos también. Ese es nuestro botín. Repartimos y compartimos. Aquí sí decidimos qué hacer con él, que a medida que el tiempo pasa se hace más grande. Para tenerlo, no tuvimos que romper paredes, ni quitárselo a nadie.
Livia Gálvez Chiu
Lic.en Contabilidad y Finanzas.
Correctora de la revista Convivencia.

Por Virgilio Toledo
Este tornillo que vemos en la foto fue uno de los que trataron de emplear para construir el doble muro de exclusión que le arrebató gran parte de la propiedad del patio de la familia Gálvez Chiu. Pero se negó, porque estaba hecho para formar parte del edificio de la convivencia entre todos los cubanos.
Podría ser un tiempo para que cada cubano medite y decida ¿qué tornillos somos o seremos, en qué estructura vamos a trabajar, si en la del muro de exclusión, confrontación, odios y destrucción o, en la del edificio de convivencia, solidaridad, paz y edificación?
Cuba necesita que nunca más se construyan muros como el de la casa de los Gálvez Chiu, cuyos cimientos fueron los de la destrucción de un recinto de paz, creación y armonía. Cuba necesita, cada vez más, de tornillos que sostengan el edificio de la prosperidad, la felicidad y la convivencia pacífica.
Aunque es una decisión de cada quién, puede ayudar el saber que siempre hay tiempo para dejar de ser tornillos de la estructura de la exclusión. Como sucedió en la propiedad de los Gálvez Chiu, algunos que habían sido llamados a construir ese doble muro de exclusión, hicieron uso de su libertad, y se negaron a colaborar, al tomar conciencia de lo injusto de la obra a la que fueron convocados.
No dejemos que nos usen como tornillos que construyen muros de exclusión, usemos nuestra libertad con responsabilidad para ser tornillos que edifican espacios de convivencia.

Por Dagoberto Valdés
Frente al muro de la exclusión del Patio de Karina, levantado por el gobierno cubano contra Convivencia el día 15 de diciembre de 2009, me pregunté qué hacer luego del impacto de los primeros días. Recordé aquel ya viejo refrán del Centro Cívico y Vitral: quince minutos para quejarse y 45 para proponer soluciones.
Grande ha sido la avalancha de solidaridad. Pasan por mi mente los primeros estrechones de manos sin palabras, las palmadas en el hombro en medio de la calle con una frase que dice mucho en Cuba: no es fácil Dago, no es fácil. Comienzan a llegar las primeras llamadas de la diáspora, los periodistas que desean tener el testimonio de primera mano, los diplomáticos acreditados en La Habana, la vecina que me pregunta sin cesar: pero, ¿qué piensan hacer?
Vuelvo al patio de Karina, medito frente al muro que se va llenando de gallos, corazones, palomas y manos. Pongo la mía en la lata de pintura y pinto un sol mientras rezo por Cuba. Dentro del sol plasmo mi mano abierta y me propongo no levantar jamás la mano al agresor, ni reaccionar ante el difamador con las sombras del odio, ni a los muros con asfixia.
Pero, no se trata solo de buenas intenciones, hay que hacer algo para ser dignos de este honor sin méritos propios: nada menos que un muro para Convivencia. Un muro habla por sí solo. ¿Qué interpretación se le puede dar al doble bloqueo de zinc y ladrillo con que se topan nuestras narices? Hay que ser ciego o cómplice: Han levantado un muro en Pinar del Río. ¿Alguien necesita más evidencias?
Como siempre que tenemos un peligro, o que compartimos una alegría, nuestro grupo se encuentra, convive el dolor de la familia, condivide la impotencia de la represión. Y, enseguida, Toledo propone hacer lo que por tanto tiempo, dos años, hemos meditado y pospuesto para dar prioridad a la revista Convivencia: La revista es solo bimestral. Escribamos un testimonio cada uno y colguémoslo hoy mismo con las fotos en nuestro sitio web. Así lo hicimos en una madrugada y una intensa mañana. A las 5 de la tarde ya estaba en Internet.
Al día siguiente, otra meditación, otro empuje. Muchos nos preguntan cómo vamos a responder a esta provocación. Todos los del equipo respondemos que ante la violencia, los muros y las mordazas, solo hay una respuesta pacífica y profunda: más paz, más espacios y más voz. No voces más altas sino más frecuente. No voces ofensivas sino propositivas. Ya está.
Si lo que han querido es amurallar a Convivencia, entonces creo que lo mejor es tejer más convivencia desde los espacios que abramos intramuros. Así pues, desde los resquicios de la doble tapia de Pinar del Río, salta un nuevo blog comunitario a la red de redes. He aquí el milagro: muros que paren más información, más comunicación, más solidaridad desde sus entrañas, por eso este blog se llama INTRAMUROS.
Agradezco a todos los que ordenaron, ejecutaron y construyeron los dos muros: De ellos también es la responsabilidad de este blog. Agradezco al equipo de Convivencia al que pertenezco, es especialista en convertir las crisis en crecimiento, los muros en espacio y las mordazas en voz. Nunca podré agradecer bien ese entrenamiento que me ha permitido afianzarme en la mística de las propuestas para Cuba y no en el lamento y la parálisis.
Más convivencia, ahora intramuros, es ya uno de los frutos amasados por la mandarria, el bloque y el acero con que han alzado un símbolo que todo el mundo puede entender.
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