Por Virgilio Toledo
La mayor parte de las personas revisan lo que han hecho al finalizar un año, preparan una cena de Noche Buena, regalan a sus seres queridos y proyectan nuevas metas para el próximo. La mayoría de los cubanos se debaten entre la incertidumbre y el temor porque no tienen qué “echar en las cazuelas” o, a la pregunta de ¿Qué proyectos tienes para el 2010? abundan respuestas como: ninguno, irme del país, tratar de sobrevivir, “seguir en la lucha”.
Se respira, se siente, se padece el temor, ante el presente difícil y el futuro incierto por no saber adónde vamos, porque solo llegan mensajes pesimistas desde la actual administración que nos muestra como única salida ahorrar y planificar más, aunque reconocen que esto no será suficiente. ¡Imagínense cuánta zozobra!
Y por si fuera poco, “la olla sigue acumulando presión”, “ya este pueblo no aguanta más”, aumentan las manifestaciones de inconformidad, de protesta, de exigencia de responsabilidad a un poder que ha pretendido controlar y resolver todo sin lograrlo, y este responde amenazando, reprimiendo por miedo a que las personas emprendan el camino de la adultez cívica.
Ante tanta incertidumbre y temor es necesario trazarse nuevos proyectos, buscar nuevas sendas para reconstruir la civilidad, y procurar la restauración de nuestra sociedad, así como poner a funcionar las potencialidades del cubano, que no son pocas.
Cuba está en crisis en muchos sentidos. Para salir de la misma, no es suficiente ahorrar, planificar y controlar. Propongo como ciudadano tres sugerencias para revertir la situación del país:
1- Liberar la propiedad privada, la pequeña y mediana empresa.
2- Permitir la libertad de expresión, de asociación, de viajar, de información.
3- Mantener las reformas en la educación, pero hacerlo de manera gradual, desideologizarla, permitir la enseñanza privada y que los estudiantes puedan acceder a las becas que se ganen en otros centros de enseñanzas dentro y fuera de Cuba.
4- Estimular de manera real a través de subsidios la producción agrícola.
Me excedí, dije tres y me salieron cuatro propuestas, proponga las suyas como cubano y trabaje por ellas. Creo que si lo hacemos, ayudaremos para que la incertidumbre y el temor que reinan hoy en nuestra sociedad, se vayan disipando más rápido de lo que creemos.
Virgilio Toledo López. (Pinar del Río, 1966)
Ing. Electrónico, miembro del Consejo de Redacción y fundador de la revista Convivencia